martes, 29 de octubre de 2013

El agua sucia

Una alumna de un colegio faltó a clases durante una semana y otra compañera, de mala fe, empezó a decir que la primera no asistía a clases porque estaba embarazada y se había practicado un aborto. 

La maestra escuchó los comentarios y llamó a la muchacha a su oficina y le dijo: "Por favor, traeme un vaso de agua bien lleno." la estudiante,sorprendida se lo llevó y a continuación la maestra le dijo:" Tira toda el agua al piso".La chica titubeo pero al final obedeció después derramar el agua en el suelo la maestra le dijo"Ahora, recoja el agua del piso y ponla en el vaso," pero eso no se puede maestra dijo la alumna pero la maestra le repitió ,:"Hazlo". La alumna con paños y servilletas recogio todo lo que pudo y así llegó a llenar un poco el vaso con agua, pero claro,estaba sucia." así como ves esa agua así ha quedado la imagen y el honor de tu compañera."

"Aún cuando quiera separar el mal que has hecho, no lo podrás hacer lo totalmente"

Sabes tu compañera faltó a clase porque estaba en el entierro de su padre qué falleció hace algunos días en una ciudad lejana".

Es tan fácil de destruir la vida de alguien, a causa de lo que dicen personas mal intencionadas, carentes de valores y muchas veces cegadas por la envidia o por el simple afán de causar daño.
 Por eso hay que pensar antes de hablar o peor, de calumniar...

miércoles, 23 de octubre de 2013

El verdadero Amor

Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio.Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.
El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente...

Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital... Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas.
El pidió a mi hermano teólogo que le dijera dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella.  Mi padre escuchaba con gran atención.  De pronto pidió: "llévenme al cementerio".

Papá -respondimos-, ¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!
Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: “No discutan conmigo por favor. No discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años”.
Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida.
Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos:
"Fueron 55 buenos años saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara.
"Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo… Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad… compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos… rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores.
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, y ¿saben por que? Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida.  Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera..."
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas.
Lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, mas bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocían.

Reflexión:
El verdadero amor dura toda la vida y es uno de los mas grandes tesoros que podemos tener en nuestras vidas. El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que puedas compartir con quienes amas.

martes, 22 de octubre de 2013

Las notas

Era miércoles, 8:00 a.m., llegué puntual a la escuela de mi hijo -“No olviden venir a la reunión de mañana, es obligatoria - fue lo que la maestra me había dicho un día antes.
-“¡Pues qué piensa esta maestra! ¿Cree que podemos disponer fácilmente del tiempo a la hora que ella diga? Si supiera lo importante que era la reunión que tenía a las 8:30.
De ella dependía un buen negocio y... ¡tuve que cancelarla!
Ahí estábamos todos, papás y mamás, la maestra empezó puntual, agradeció nuestra presencia y empezó a hablar. No recuerdo qué dijo, mi mente divagaba pensando cómo resolver ese negocio tan importante, ya me imaginaba comprando esa nueva televisión con el dinero que recibiría.
Juan Rodríguez!” -escuché a lo lejos -“¿No está el papá de Juan Rodríguez?”-Dijo la maestra.
“Sí aquí estoy”- contesté pasando al frente a recibir la boleta de mi hijo.
Regresé a mi lugar y me dispuse a verla. -“¿Para esto vine? ¿Qué es esto?” La boleta estaba llena de seises y sietes. Guardé las calificaciones inmediatamente, escondiéndola para que ninguna persona viera las porquerías de calificaciones que había obtenido mi hijo.
De regreso a casa aumentó más mi coraje a la vez que pensaba:
“Pero ¡si le doy todo! ¡Nada le falta ¡Ahora sí le va a ir muy mal!” Llegue, entré a la casa, azoté la puerta y grité: -“¡Ven acá Juan!” Juan estaba en el patio y corrió a abrazarme. -“¡Papá!” -“¡Qué papá ni que nada!” Lo retiré de mí, me quité el fajón y no sé cuántos golpes le di al mismo tiempo que decía lo que pensaba de él.
“¡¡¡¡ Y te me vas a tu cuarto!!!”-Terminé.
Juan se fue llorando, su cara estaba roja y su boca temblaba.
Mi esposa no dijo nada, sólo movió la cabeza negativamente y se metió a la cocina.
Cuando me fui a acostar, ya más tranquilo, mi esposa se acercó y entregándome la boleta de calificaciones de Juan, que estaba dentro de mi saco, me dijo:
-“Léele despacio y después toma una decisión...”. Al leerla, vi. Que decía: BOLETA DE CALIFICACIONES Calificando a papá:
Por el tiempo que tu papá te dedica a conversar contigo antes de dormir: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para jugar contigo: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ayudarte en tus tareas: 6
Por el tiempo que tu papá te dedica saliendo de paseo con la familia 7
Por el tiempo que tu papá te dedica en contarte un cuento antes de dormir 6
Por el tiempo que tu papá te dedica en abrazarte y besarte 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para ver la televisión contigo: 7
Por el tiempo que tu papá te dedica para escuchar tus dudas o problemas 6
Por el tiempo que tu papá te dedica para enseñarte cosas 7 Calificación promedio: 6.22 Los hijos habían calificado a sus papás. El mío me había puesto seis y sietes (sinceramente creo que me merecía cincos o menos) Me levanté y corrí a la recamará de mi hijo, lo abracé y lloré. Me hubiera gustado poder regresar el tiempo... pero eso era imposible. Juanito abrió sus ojos, aún estaban hinchados por las lágrimas, me sonrió, me abrazó y me dijo: -“¡Te quiero papito" Cerró sus ojos y se durmió.
¡Despertemos papas! Aprendamos a darle el valor adecuado aquello que es importante en la relación con nuestros hijos, ya que en gran parte, de ella depende el triunfo o fracaso en sus vidas.
¿Te has puesto a pensar que calificaciones te darían hoy tus hijos? Esmérate por sacar buenas calificaciones...
“El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día”

Como se mide la vida...! ?




La Vida no se mide anotando puntos, como en un juego.

La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te quedas en casa sólo.

No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.

No se mide por las personas que has besado.

No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.

La vida se mide según a quién amas y según a quién dañas.

La vida, simplemente, no es nada de eso...

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.

Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma.

Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas.

Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede.

Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas.

Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

Hacer un amigo es una gracia.
Tener un amigo es un don.
Conservar un amigo es una virtud. 
Ser un amigo es un honor y un privilegio. 




lunes, 21 de octubre de 2013

El ciego

Dicen que una vez, había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía: “POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO”.
Un creativo de publicidad que pasaba frente a el, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomo el cartel, lo dio vuelta, tomo una tiza y escribió otro anuncio.
Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él el que rescribió su cartel y sobre todo... ¿qué había puesto?.
El publicista le contestó: "Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras", sonrió y siguió su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: “HOY ES PRIMAVERA... Y NO PUEDO VERLA”.
¡Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y veremos que de esa manera puede que resulte!

Un ángel en la tierra




.._ Cuenta una antigua leyenda, que Un Niño que estaba por nacer , le dijo a Dios:

(niño)._ Me dicen q me vas a enviar mañana a la tierra, Pero viviré tan pequeño e indefenso como soy?
(Dios)._ Entre muchos ángeles escogí uno para ti, q te esta esperando desde ya 9 meses, el te cuidara y aprenderás.
(niño)._ Pero dime!! Aquí, no hago más q cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
(Dios)._ Tu Ángel te cantara, te sonreirá todos los días y tu sentirás su amor y seras feliz.
(niño)._ Y como entender q la gente me hable si no conozco el idioma q se hablan los hombres.
(Dios)._ Tu Ángel te dirá las palabras más dulce y más tiernas q puedas escuchar y con paciencia y cariño te enseñara a hablar.
(niño)._ Y que haré cuando quiera hablar contigo?
(Dios)._ Tu Ángel te juntara las manitos y te enseñara a orar.
(niño)._ He oído q hay hombres malos,¿quien me defenderá?
(Dios)._ Tu Ángel te defenderá a costa de su propia vida.
(niño)._ ¡pero estaré siempre triste xq no lo veré más Señor!
(Dios)._ Tu Ángel te hablara de mi, y te enseñara el camino para q regreses a mi presencia; Aunque Yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran Paz reinaba, pero se comienzan a oír voces terrestres. Y El Niño presuroso repetía suavemente:___ Dios mio, DIOS MIO, Si ya me vas a enviar, Dime el Nombre... ¿como se llamara Mi Ángel???
(DIOS).__ No Importa; ... TU LE DIRÁS MAMÁ.!!!



Brisas Del Mar.c

domingo, 20 de octubre de 2013

Acuérdate de soltar el vaso ¡¡¡

Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó: - ¿Cuánto pesa este vaso? Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos. El psicólogo respondió: "El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve." Y continuó: "Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellas un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada." Acuérdate de soltar el vaso ¡¡¡
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